1. Guadalest
Encaramado a un risco sobre un embalse turquesa, Guadalest es uno de los pueblos más visitados de España, y con razón. Las ruinas del castillo, los pequeños museos y las vistas espectaculares del valle lo convierten en visita obligada. Ve pronto (antes de las 10:00) para adelantarte a los autocares.
Está a unos 25 minutos de Benidorm o a 40 de Altea. Combínalo con una parada en las Fuentes del Algar (a 15 minutos), una zona de baño natural rodeada de vegetación exuberante. La entrada a las fuentes cuesta unos 5 €.
2. La ciudad de Alicante
La capital de la provincia tiene un casco antiguo precioso, el castillo de Santa Bárbara en lo alto del monte (entrada gratuita y vistas espectaculares), la Explanada bordeada de palmeras y el excelente museo arqueológico MARQ. El Mercado Central merece una visita para los amantes de la buena mesa.
Alicante se alcanza fácilmente desde cualquier punto de la Costa Blanca en TRAM (desde Benidorm: 75 min), en autobús o por autovía. Reserva un día entero para el castillo, el casco antiguo, el puerto y la marina. Cenar en el barrio de Santa Cruz es uno de los grandes momentos.
3. El vino del valle de Jalón
El valle de Jalón (Xaló), tierra adentro desde Calpe y Benidorm, es el corazón vitivinícola de Alicante. Varias bodegas ofrecen catas: prueba el moscatel local, los tintos de monastrell y la mistela dulce. El valle también es conocido por su rastro de los domingos, uno de los mayores de la zona.
El propio trayecto por el valle, con almendros y naranjos enmarcados por montañas, ya merece la pena. Párate en el pueblo de Jalón a tomar unas tapas en un bar del lugar. Calcula media jornada para una visita tranquila con dos o tres catas.
4. Elche y su palmeral
El Palmeral de Elche es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: el mayor palmeral de Europa, con más de 200.000 palmeras datileras. El Huerto del Cura, dentro del palmeral, es un jardín botánico impecablemente cuidado con palmeras raras y plantas exóticas.
La ciudad tiene además una basílica impresionante, el yacimiento arqueológico de La Alcudia y un centro animado con tiendas y restaurantes. Elche está a unos 30 minutos al sur de la ciudad de Alicante en coche o autobús.
5. La isla de Tabarca
Esta pequeña isla frente a la costa de Santa Pola es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana. Hay barcos desde Santa Pola (20 minutos, 15 € ida y vuelta), Alicante (una hora) y Torrevieja (por temporadas).
Las aguas que rodean Tabarca son reserva marina y ofrecen un buceo de superficie extraordinario: lleva gafas y aletas. La única hilera de restaurantes de la isla sirve uno de los mejores calderos (arroz de pescador) del litoral. Calcula 3–4 horas en la isla para bañarte, recorrer la antigua muralla y comer sin prisa.
Consejos
- •Guadalest es visita obligada: llega pronto para adelantarte a los autocares.
- •A la ciudad de Alicante se llega fácilmente en TRAM, autobús o coche.
- •La isla de Tabarca tiene una reserva marina con un buceo de superficie extraordinario.
- •El valle de Jalón combina la cata de vinos con una carretera muy escénica.
- •Elche tiene el mayor palmeral de Europa (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO).